Monterrey bajo el agua

en dos dias no ha dejado de llover en Monterrey, el gobernado dice que esta colapsada la ciudad. nota completa:

Autoridades llaman a la población a no salir de hogares en 48 horas

Nunca nadie había visto caer tanta agua en Monterrey; ?esto ya es un desastre?: el gobernador.

María Alejandra Arroyo / Corresponsal
Publicado: 03/07/2010 00:19

Monterrey, NL. Este viernes las calles de Nuevo León comenzaron a poblarse. Los dos días anteriores hubo poco Tránsito debido a que una parte significativa de la población decidió quedarse en casa por las torrenciales -y nunca vistas- lluvias que azotaron el estado.

Los pobladores de la metrópoli de Monterrey, sobre todo los que habitan cerca de los distintos ríos que atraviesan la ciudad, salieron a encontrarse con la realidad del huracán llamado Alex.

Múltiples fueron las pérdidas materiales ocasionadas por el fenómeno natural. En diversos sitios de la ciudad se observaban vecinos dotados de palas que luchaban contra el agua o el lodo que, a lo largo del día de ayer y en la madrugara de hoy, arribó a sus casas.

Automóviles sepultados bajo rocas o con las llantas hacia el cielo, elementos de Protección Civil que habían acudido a llamadas de auxilio, zonas acordonadas para evitar que la curiosidad de algunos ocasione mayores desastres, árboles derribados, montañas de lodo, estos elementos son parte del panorama en distintas zonas de la ciudad.

El daño mayor lo están sufriendo las víctimas del cauce de los ríos La Silla, Santa Catarina y Topo Chico, pues sus corrientes, dotadas al máximo de su capacidad, corren aún de manera vertiginosa por la ciudad de Monterrey.

Nadie imaginó los daños materiales que Alex causaría en Nuevo León. ?Nunca nadie había visto caer tanta agua en Monterrey?, coincidieron los vecinos cuando se reanudó la convivencia en las zonas dañadas, tras dos días de encierro de muchos de ellos.

La primera señal de alerta en el estado surgió de la reunión de emergencia del Comité de Contingencias Hidrometeorológicas. El gobernador de Nuevo León advirtió que se esperan hasta 500 milímetros de lluvia en las zonas montañosas.

La primera medida, anunciada el miércoles pasado, fue la suspensión de clases en todos los niveles académicos. Además, el gobierno decidió instalar 106 albergues y declararse en alerta máxima ante el posible impacto del huracán.

Al anunciar la decisión, el gobierno dijo ?estar preparado para recibir el fenómeno natural?. Advirtió que a causa de esta contingencia se esperaban lluvias intensas y vientos con rachas de entre 50 y 90 kilómetros por hora, además de lluvias de 150 a 300 milímetros y que, en zonas montañosas, podrían llegar hasta los 500 milímetros".

Ante la situación, las autoridades recomendaron a la población no salir de sus hogares en las siguientes 48 horas y se sugirió preparar materiales de primeros auxilios, agua, linternas y un radio para estar atentos al desempeño del huracán.

Hoy se sabe que los pronósticos que equiparaban a Alex con las precipitaciones generadas por el huracán Emiliy en julio de 2005 se quedaron cortos, pues los daños ocasionados por el fenómeno actual son incluso superiores a los generados por Gilbert en 1988, al cual Alex duplicó en la cantidad de agua.

A medio día del jueves, luego de 24 horas de lluvias continuas, el gobernador del estado declaró ?esto ya es un desastre?, y aún faltaban 12 horas de precipitaciones, por lo que las autoridades subrayaron en recomendar a la población no salir de sus hogares en las próximas 48 horas.

La pérdida de vidas humanas ascendía hasta el viernes a cinco, y las bajas materiales son incalculables: casas, coches, canchas de fútbol, puestos de ambulantes, transformadores, árboles, semáforos y señalizaciones fueron arrasados por el caudal de la lluvia.

El peligro no ha pasado aún; los escurrimientos de los múltiples ríos, arroyos y cañadas que corren por la ciudad pueden causar daño e incrementar las cifras en pérdida humanas, lo mismo que aumentar el número de evacuados, que hasta el momento supera los cuatro mil.

En el municipio de San Pedro hay temor de la población a que se desborden los arroyos de El Capitán y Real de San Agustín, y en la zona montañosa los habitantes ?permanecen vigilantes? debido a la caída de rocas.

En algunos tramos de la Carretera Nacional, de Monterrey a Santiago, se interrumpió la vialidad por deslaves, mientras que la carretera de Cola de Caballo a Laguna de Sánchez fue cerrada por derrumbe de un puente en la Comunidad La Cieneguilla. También la carretera que va de Santiago a Ciudad de Benito Juárez se cerró por desbordamientos del río La Chueca, en donde la población reporta múltiples pérdidas materiales porque sus domicilios quedaron anegados. En la carretera que va de Ciudad Victoria a Monterrey, en el sentido a esta última, los automóviles utilizan los dos carriles hacia Monterrey. En tanto, la carretera libre Saltillo-Monterrey está cerrada en los kilómetros 33 y 44. Asimismo, la autopista de cuota Saltillo-Monterrey permanece cerrada totalmente a la circulación.

Ha sido notable el servicio que han prestado los medios de comunicación locales, los que han destinado la casi totalidad de su programación a transmitir informes a las autoridades de los angustiosos llamados de auxilio de la población. Radio y televisión hacen constantes enlaces con autoridades locales, principalmente con los directores de protección civil de los diferentes municipios de las zonas afectadas para comunicarles lo que sucede en las colonias de la zona conurbada.

Las autoridades, por su parte, responden inmediatamente a los llamados de los medios para recibir información y están presentes en la transmisión de los medios para dar informes. La población que cuenta con servicio eléctrico ha podido escuchar, uno a uno, a los directores de Protección Civil del estado dando cuenta de su labor.

El ausentismo fue el signo del jueves; el director general de la Coparmex, José Mario Garza, calculó que en algunas empresas había alcanzado el 50 por ciento; el gobierno no ha dado cifras del porcentaje de empleados al servicio del estado que no laboraron. Al parecer, la población hizo caso de los llamados del gobierno a permanecer en su casa.

El mismodirector de Coparmex señaló que era comprensible la ausencia de los trabajadores por las dificultades viales para transportarse. De hecho, algunos patrones acordaron previamente la suspensión de labores y siguieron operando sólo con el personal indispensable. Más aún, durante la contingencia los medios de comunicación transmitieron comunicados de algunos patrones para que sus trabajadores no se presentaran a laborar.

Conforme aumentaban los daños ocasionados por la lluvia, los medios abrieron espacio a las denuncias de los trabajadores contra los patrones que los querían obligar a laborar. La propia Coparmex lanzó un llamado al sector empresarial para acatar las indicaciones de las autoridades y evitar los traslados que no fuesen estrictamente necesarios.

Culminaron las lluvias y queda pendiente el recuento total de los daños; aunque no hay precisión en el número de perdida humanas que deja Alex, no hay comparación con las 282 que dejó Gilbert.

El presidente Felipe Calderón visitó el estado para evaluar las perdidas. Junto con él arribaron los secretarios de Transporte y Salud, así como los titulares de la Conagua y de Protección Civil del gobierno federal; su objetivo es planear, junto con las autoridades locales, la reconstitución.

Ahora lo importante es que el dinero que recibirá el estado para reconstruir se refleje en la obra pública y en los miles de hogares regios que fueron afectados.

 

la jor
nada: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2010/07/03/autoridades-llaman-a-la-poblacion-a-no-salir-de-hogares-en-48-horas